Mostrando entradas con la etiqueta PRE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PRE. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de marzo de 2010

Are We Done Yet?


Are We Done Yet?, originally uploaded by PAL1970.

lunes, 8 de marzo de 2010

Practice makes Perfect


Practice makes Perfect, originally uploaded by PAL1970.

viernes, 5 de marzo de 2010

Luz de Luna


Luz de Luna, originally uploaded by PAL1970.

jueves, 4 de marzo de 2010

Having Fun


Having Fun, originally uploaded by PAL1970.

lunes, 1 de marzo de 2010

An Honest Look


An Honest Look, originally uploaded by PAL1970.

martes, 23 de febrero de 2010

Paying Attention


Paying Attention, originally uploaded by PAL1970.

lunes, 15 de febrero de 2010

Show Off


Show Off, originally uploaded by PAL1970.

lunes, 9 de marzo de 2009

Equus

PRE

Hace 55 millones de años habitó el Hyracotherium (o Eohippus), del cual descienden todos los miembros del género Equus. El Eohippus tenía un tamaño que oscilaba entre los 20 y los 40 cm de altura, con cuatro dedos en las extremidades anteriores y tres en las posteriores. A simple vista era similar a un perro. Sus orígenes se pueden encontrar en América del Norte, donde se extinguió. Muchos años más tarde serían los colonizadores españoles quienes reintroducirían el caballo en el continente americano.

La evolución del eohippus le hizo aumentar su altura hasta los 115 cm y perder sus dedos hasta hacerse monodáctilo, es decir, con un solo dedo. Poco a poco, su único dedo se endurecería hasta desarrollar cascos para poder huir de los depredadores.

El Eohippus evolucionaría posteriormente a una especie denominada Mesohippus, de mayor tamaño y que ya presentaba pies con forma de casco. Luego éste evolucionaría al Merychippus, después a la especie del Pliohippus, para luego evolucionar al equus y, finalmente, al que conoce hoy en día, los equinos.

Pronto sus mandíbulas evolucionarían hasta llegar al género denominado 'Equus', de ahí el nombre de 'equinos', del que procede toda la familia de los caballos. En realidad esta teoría no está aceptada por la totalidad de la comunidad científica, aunque sí es la más extendida.

La evolución del caballo puede seguirse mediante el registro fósil hasta llegar al Hyracotherium (también llamado Eohippus), un pequeño mamífero herbívoro que vivió durante el Eoceno. El Hyracotherium era un animal con tamaño similar al de un zorro, y tenía cuatro dedos en las patas delanteras y tres en las traseras, terminando cada uno en una uña. En esa época aparecieron a la vez en Norteamérica y Eurasia diversas especies y géneros relacionados. Parece ser que las especies euroasiáticas desaparecieron; sin embargo, las especies americanas dieron lugar durante el Oligoceno al género Mesohippus del tamaño de una gacela, que tenía sólo 3 dedos en las patas delanteras.

Algo más tarde, en el Mioceno, a Mesohippus le sucedió Hypohippus y Anchitherium; se cree que ambas especies colonizaron después Eurasia desde América del Norte. Otros descendientes de Mesohippus fueron Miohippus y Merychippus; este último género desarrolló dientes con coronas muy altas, lo que le permitió, a diferencia de Hyrachotherium, que pastaba hierba, ramonear las hojas y brotes de árboles y arbustos. Entre los descendientes de Merychippus estaba Hipparion, que durante el Plioceno se desplazó y expandió desde Norteamérica hasta Eurasia, y Pliohippus (primer antepasado de un solo dedo), antecesor de Pleshippus y de su sucesor, el caballo moderno, es decir, el género Equus. El paso entre América del Norte y Eurasia se realizaba a través del estrecho de Bering cuando ambos continentes estaban unidos.

Se cree que durante el Pleistoceno el género Equus extendió su área de distribución desde Norteamérica a Eurasia, África y Sudamérica. Algún tiempo después los caballos americanos se extinguieron, quizá por alguna enfermedad. Diversos hallazgos en cuevas de Europa indican que el caballo era un animal muy abundante durante la edad de piedra en dicho continente; se han encontrado suficientes restos de esqueletos de caballos dentro y en los alrededores de estas cuevas como para afirmar que eran consumidos por el ser humano. El número de caballos disminuyó en el neolítico, cuando Europa estaba cubierta por bosques en su mayor parte. Se han encontrado restos de la edad del bronce, embocaduras y piezas de arneses, que demuestran que el caballo ya estaba domesticado en esta época.

___________________________________________________

The horse (Equus ferus caballus) is a hoofed (ungulate) mammal, a subspecies of one of seven extant species of the family Equidae. The horse has evolved over the past 45 to 55 million years from a small multi-toed creature into the large, single-toed animal of today. Humans began to domesticate horses around 4000 BC, and their domestication is believed to have been widespread by 3000 BC; by 2000 BC the use of domesticated horses had spread throughout the Eurasian continent. Although most horses today are domesticated, there are still endangered populations of the Przewalski's Horse, the only remaining true wild horse, as well as more common feral horses which live in the wild but are descended from domesticated ancestors.

There is an extensive, specialized vocabulary used to describe equine-related concepts, covering everything from anatomy to life stages, size, colors, markings, breeds, locomotion, and behavior. Horses are anatomically designed to use speed to escape predators, and have a well-developed sense of balance and a strong fight-or-flight instinct. Related to this need to flee from predators in the wild is an unusual trait: horses are able to sleep both standing up and lying down. Female horses, called mares, carry their young for approximately 11 months, and a young horse, called a foal, can stand and run shortly following birth. Most domesticated horses begin training under saddle or in harness between the ages of two and four. They reach full adult development by age five, and have an average lifespan of between 25 and 30 years.

Horse breeds are loosely divided into three categories based on general temperament: spirited "hot bloods" with speed and endurance; "cold bloods," such as draft horses and some ponies, suitable for slow, heavy work; and "warmbloods," developed from crosses between hot bloods and cold bloods, often focusing on creating breeds for specific riding purposes, particularly in Europe. There are over 300 breeds of horses in the world today, developed for many different uses.

Horses and humans interact in many ways, not only in a wide variety of sport competitions and non-competitive recreational pursuits, but also in working activities including police work, agriculture, entertainment, assisted learning and therapy. Horses were historically used in warfare. A wide variety of riding and driving techniques have been developed, using many different styles of equipment and methods of control. Many products are derived from horses, including meat, milk, hide, hair, bone, and pharmaceuticals extracted from the urine of pregnant mares. Humans provide domesticated horses with food, water and shelter, as well as attention from specialists such as veterinarians and farriers.

lunes, 2 de marzo de 2009

That Andalusian Guy

That Andalusian Guy

El caballo Andaluz (actualmente llamado Pura Raza Española -PRE-) proveniente de la región de Andalucia, en el sur de España. Siempre ha sido una de las razas de caballos más apreciadas y reclamadas en Europa. Sus orígenes no se conocen con certeza, ya que si para algunos es una raza nativa y pura, para otros es el resultado del cruce de caballos nativos (probablemente descendientes del Przewalski traido por los íberos cruzado con el Tarpan traído por los celtas) con los árabes y sobre todo berberiscos traídos por los moros en la conquista musulmana de la península ibérica en el siglo VIII de nuestra era.

En cualquier caso, los caballos en la península ya fueron alabados por los pueblos que pasaron por ella: fenicios, cartagineses, griegos y romanos en la antigüedad y posteriormente por los árabes, escribiendo autores célebres como Aristóteles que lo llamó "hijo del céfiro", Varrón "hijo del viento", Estrabón, Itálico, etc...

Estos nobles y hermosos animales que deslumbraron a tantos personajes de la antigüedad poblaban toda la bética, más concretamente las zonas entre los ríos Guadalquivir y Guadalete y eran de pelajes oscuros pero nunca alazanes, siendo el bayo quizás junto con la capa torda, la tonalidad más carasteristica de los antiguos caballos autóctonos de estas zonas bañadas por las marismas. Con la invasión musulmana, llegan a España los caballos berberiscos y árabes, y "quizás" la falsa ascendencia o influencia oriental del caballo andaluz, ya que con los invasores fue poca la intromisión de caballos procedentes del norte de áfrica, y aún menos de oriente medio.

Así pues los musulmanes permanecen en la península hasta el año 1492, y es a partir de ahí cuando comienza la historia de lo que conocemos como caballo Español o Andaluz (incluyendo sus variantes), ya que si en la mitad norte de la peninsula los caballos son más robustos, acarnerados, de capas oscuras frecuentemente calzados y caretos (influencia de razas extranjeras, principalmente de origen teutón) en la zona sur, y especialmente en lo que son hoy las provincias españolas de Cadiz, Sevilla, Córdoba y Granada, aquí sí que la raza nativa (como nos relataban los historiadores antiguos) permanece casi intacta, con mayor o menor cruce con los ejemplares berberiscos -que no árabes- traídos por las huestes musulmanas. Es entonces cuando aparecen en escena los monjes de la cartuja de Jerez, que ya por esos años finales del siglo XV se hacen con una exquisita y ejemplar cuadra de yeguas y afamados sementales. El siglo XVI es el siglo de oro del Imperio Español, y también lo será del caballo Andaluz, que pasará a las Américas junto con los conquistadores para poblar el nuevo mundo y fundar nuevas razas, tales como el criollo argentino, el mustang norteamericano, el paso fino, paso peruano, etc...

____________________________________________________________________________

Archaeological evidence in the Iberian Peninsula, modern day Spain and Portugal, indicates that the origins of the Iberian Horse date back to at least 25,000 B.C.[citation needed] in the form of its primitive ancestor, the Sorraia. Cave paintings in the Iberian Peninsula dated from around 20,000 BC depict portraits of horses and activities related to a horse culture.[citation needed]

The Sorraia horse remained isolated for several millennia in the southern part of Iberia, the Alentejo and Andalusian regions of modern Portugal and Spain. Portuguese historian Ruy d'Andrade suggested that by the Neolithic period (4000 B.C.) the native tribes of the area may have used horses in war.

They were soon to be followed by Phoenician traders and Celts from northern and eastern Europe, who were largely responsible for a two-way exchange of horses which brought an influx of oriental breeds from Libya, Egypt and Syria to the Iberian peninsula. By the time of the first trading expeditions of the Greeks, around 900 B.C., a mixed Celtiberian culture dominated all of Spain apart from the south coast, which remained Iberian. According to Lady Sylvia Loch, "It was the horses of the Celtiberian that were to become famous throughout the civilized world."

The Spanish horses were known for their use as cavalry mounts by the Ancient Greeks and Romans.

From this period onward, we find many references to the Iberian or Celtiberian horses and riders of the peninsula by Greek and Roman chroniclers. Homer refers to them in the Iliad around 1,100 B.C. and the celebrated Greek cavalry officer Xenophon had nothing but praise for the gifted Iberian horses and horsemen. Xenophon, in one of his books written about 370 B.C., admiringly describes the equestrian war techniques of Iberian mercenaries who were influential in the victory of Sparta against Athens in the Peloponnesian wars. This type of warfare consisted of individual horse charges with fast starts, stops and pirouettes followed by retreats and renewed attacks. A form of riding that was made possible by the use of incredibly agile horses and curb bits.

Fine Spanish horses were brought into Britain after the Norman Conquest, however. In 1188 the chronicler Giraldus Cambrensis noted in Powys

"most excellent studs put apart for breeding, and deriving their origin from some fine Spanish horses, which Robert de Belesme, earl of Shrewsbury, brought into this country: on which account the horses sent from hence are remarkable for their majestic proportion and astonishing fleetness."

During the Renaissance, the great Classical Riding Academies took an interest in the breed. Because of the Andalusian's agility and natural balance, it excelled in the High School Dressage performed in many courts of the day. The Andalusian went on to develop many other breeds suitable for High School Dressage, including the Lipizzan, Alter Real, Lusitano, Kladruber, and many European warmbloods of today.

During the 19th century, the use of the Andalusian declined. However, Carthusian monks continued to breed the horse, and preserved the purity. Today, the Spanish government promotes the Andalusian, and the breed is gaining in popularity for High School Dressage demonstrations. They are also popular for bullfighting, and have recently been used for dressage, show jumping, driving and endurance, although Thoroughbred blood is often added to give the breed more scope.